Cuando se nos presenta un problema, el cual no contiene toda la información necesaria para su resolución, hacemos preguntas para poder resolverlo, pero cuando las respuestas son Si, No. Es necesario avanzar desde otro lugar, aquí surge el pensamiento lateral, es decir, que cuando agotamos nuestro razonamiento lineal, debemos avanzar desde otra dirección, según lo que dicen un pensamiento lateral es la respuesta que tiene mayor sentido y la mas satisfactoria, y cuando uno llega a resolver X problema, se dice a si mismo: “Cómo no se me ocurrió”.
De los tantos problemas de pensamiento lateral, este es el que me gusta a mi:
Se tiene una habitación vacía, en ella sólo hay una bombita de luz colgada del techo. El interruptor que la activa, se encuentra en la parte exterior de la habitación. Pero no sólo hay uno, sino que hay tres, iguales, indistinguibles. Se sabe que sólo uno activa la luz( la luz funciona). La puerta de la habitación está cerrada.
El problema consiste en que uno tiene el tiempo que quiera para jugar con los interruptores, puede hacer cualquier tipo de combinación con ellos, peroooooooooooooo, sólo puede entrar a la habitación UNA vez, en el momento de salir de ella, uno debe estar en condiciones para decir cual de los tres interruptores es el que activa la luz.
Los interruptores son exactamente iguales, y los 3 se encuentran en la posición de apagado. No hay trampas, no es que se pueda ver por debajo de la puerta, ni que haya una ventada, que permita ver hacia dentro de la habitación
Sin golpes bajos!!, Mientras la puerta esta cerrada, uno puede jugar con los interruptores, pero llegará un momento en que tendrán que entrar a la habitación y lugo decir ¿Cual de los interruptores enciende la luz?¿Cual será…..?

