No hay ser sin fisuras











 

Me sumo a esta lucha, el SIDA nos toca a todos, no discrimina ni raza, ni condición social.

S.I.D.A. significa Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

 Síndrome: conjunto de signos y síntomas característicos de una enfermedad.

Inmunodeficiencia: Debilitamiento del sistema inmunológico del organismo.

Adquirida: aparece en el curso de la vida, es decir que no es congénita ni hereditaria.
Una persona portadora del virus que mantiene relaciones sexuales sin cuidar a su compañero o compañera lo/la está exponiendo en cada acto sexual, a una situación de alto riesgo de contagio.
El preservativo masculino y femenino es el método más eficaz para prevenir la transmisión del HIV en las relaciones sexuales.

Una persona puede ser portadora del virus HIV, pero aún no haber contraído la enfermedad del SIDA.
Se llama portador a la persona que, tras adquirir la infección por el VIH, no manifiesta síntomas de ninguna clase. Se llama enfermo de SIDA al que padece algún proceso infeccioso, tumoral, etc., con una precariedad inmunológica importante. Tanto el portador como el enfermo de SIDA.

Desde que una persona se infecta con el HIV hasta que desarrolla la enfermedad del SIDA, existe un período asintomático que suele durar hasta unos 10 años. Durante este tiempo el sistema inmune sufre una destrucción progresiva, hasta que llega un momento crítico en el que el paciente tiene un alto riesgo de padecer infecciones y tumores.

 

Puede ser transmitida a través:

* Transmisión sexual

* Uso compartido de jeringas

 

 

El afecto no contagia: Se ha demostrado científicamente que los contactos de la vida cotidiana NO transmiten el HIV: no se transmite por abrazar, besar, compartir vasos y cubiertos, tomar mate o intercambiar ropa con una persona infectada; tampoco por compartir el lugar de trabajo o salón de clase, utilizar el mismo baño o pileta; lavarla o dormir en su misma cama. Los insectos no lo transmiten; el sudor, o las lágrimas de quienes padecen esta infección tampoco. En una palabra, querer y apoyar a una persona infectada no trae riesgos; al contrario, tiene efectos positivos en su salud y en quienes le rodean.
Los que rechazan y discriminan a los portadores del HIV –SIDA ignoran las verdaderas características de la enfermedad.
Estar informado sobre los modos en que sí se transmite es el primer paso para la prevención.



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